Cichorium intybus

Forrajera que se usa solo o asociada con leguminosas y gramíneas para pastoreo, especialmente en la alimentación de vacas lecheras y animales de engorde.
Perenne, invernal, que rebrota en otoño con las primeras lluvias retarda su crecimiento en invierno y aumenta su producción en primavera.
Los problemas asociados a ella ocurren cuando se encuentra como monocultivo o cuando, debido a su capacidad de rebrote en condiciones climáticas poco favorables (escasez de lluvias), predomina sobre otros componentes de las pasturas.
Afecta a todas las categorías de bovinos pero es más evidente en vacas lecheras y novillos en engorde.
MORBILIDAD varia entre 2 a 25%
MORTALIDAD es baja, excepto cuando el productor por desconocer la enfermedad no retira los animales de las pasturas.
Características productivas y culturales, que afectan su manejo agronómico: a) alto potencial de producción, de 2700 a 5800 Kg./Ha de materia verde; b) muy buena palatabilidad después de los primeros días de pastoreo; c) alto contenido proteico, de aproximadamente 21% en todo el ciclo, excepto durante la floración, en verano, que puede bajar a 5%; d) fácil adaptación de la planta; e) excelente capacidad de resiembra y f) carácter dominante, principalmente en suelos ricos y después de los primeros años de siembra.
PRINCIPIO ACTIVO: el hecho de que la planta posea un bajo contenido de materia seca (7 a 12%) y la poca proporción de fibra lleva a que los animales consuman grandes volúmenes de alimentos con poca fibra. Eso ocasiona una hinchazón excesiva del rumen dificultando los mecanismos normales de la rumación, lo que lleva a una atonia ruminal que puede provocar indigestión.
CONTROL: limitar la cantidad de horas de pastoreo, especialmente las lecheras. Completar con otras medidas de manejo como la administración de heno con alto contenido de fibra o de pastoreo de campo nativo para la introducción de fibra en el consumo.